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Si eres nuevo en el mercado de las criptomonedas o acabas de descubrir las stablecoins, en este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre este segmento del ecosistema cripto. Veremos por qué son útiles para el sistema financiero y repasaremos algunas de las opciones más populares actualmente.
Aunque las stablecoins no están pensadas para generar grandes rentabilidades, son una excelente herramienta para protegerse frente a la volatilidad del mercado y permiten acceder a muchas ventajas de las criptomonedas que el dinero fiat no ofrece.
¿Qué son las stablecoins?
Una stablecoin es un tipo de criptomoneda diseñada para mantener un valor estable al vincular su precio a un activo estable, como una moneda fiat (por ejemplo, el dólar estadounidense) o una materia prima. Su objetivo es aportar estabilidad a un mercado conocido por su alta volatilidad.
Las stablecoins permiten a empresas e inversores aprovechar la tecnología blockchain sin asumir grandes fluctuaciones de precio. Aunque no suelen ofrecer las ganancias asociadas a otros criptoactivos, sí sirven como estrategia de cobertura frente a mercados volátiles.
Actualmente existen varios tipos de stablecoins, clasificadas según el mecanismo que mantiene su estabilidad: respaldadas por fiat, respaldadas por criptomonedas, algorítmicas y respaldadas por materias primas.
Stablecoins respaldadas por monedas fiat
Estas stablecoins están vinculadas a monedas emitidas por gobiernos, como el dólar estadounidense, y suelen estar respaldadas en una proporción 1:1. Esto significa que el emisor mantiene una unidad de la moneda de reserva por cada stablecoin en circulación.
Ejemplos populares incluyen Tether (USDT), USD Coin (USDC) y Paxos Standard (PAX). En todos los casos, los emisores deben mantener reservas equivalentes al total emitido.
Stablecoins respaldadas por criptomonedas
Este tipo de stablecoins mantiene su valor mediante la sobrecolateralización con otros criptoactivos, sin depender de reservas fiat gestionadas por terceros.
Un ejemplo destacado es Dai (DAI), que se crea cuando los usuarios bloquean activos como ETH en contratos inteligentes basados en Ethereum.
Stablecoins algorítmicas
Las stablecoins algorítmicas utilizan contratos inteligentes y algoritmos para regular su oferta y mantener la paridad con el activo de referencia. Si el precio sube por encima del valor objetivo, se emiten nuevas monedas; si baja, se retiran de circulación.
Este modelo se considera de alto riesgo, ya que fallos en el algoritmo pueden provocar pérdidas significativas, como ocurrió con el colapso de Terra LUNA en 2022.
Stablecoins respaldadas por materias primas
También existen stablecoins vinculadas a activos físicos como el oro u otros metales preciosos. Ejemplos conocidos son Paxos Gold (PAXG) y Tether Gold (XAUT), respaldadas por reservas físicas almacenadas en bóvedas.
¿Cómo funcionan las stablecoins?
Las stablecoins suelen construirse sobre redes blockchain, siendo el estándar ERC-20 de Ethereum uno de los más utilizados. Funcionan como cualquier otra criptomoneda en transacciones peer-to-peer, pero con un valor más predecible.
El emisor es responsable de mantener las reservas necesarias —ya sean fiat, cripto o materias primas— que respalden el valor de la stablecoin.
¿Para qué se utilizan las stablecoins?
Las stablecoins facilitan la integración entre el sistema financiero tradicional y el mundo cripto. Ofrecen los beneficios de la moneda digital sin la volatilidad, lo que las hace ideales para pagos, remesas internacionales y gestión del riesgo.
Riesgos de las stablecoins
Aunque buscan estabilidad, las stablecoins no están exentas de riesgos. Dependen de la solidez del activo subyacente, del marco regulatorio y de la transparencia del emisor. Reservas insuficientes o falta de auditorías pueden generar problemas de liquidez y confianza.
Stablecoins populares del mercado
- Tether (USDT): la stablecoin más utilizada, operativa en múltiples blockchains.
- Dai (DAI): gestionada por el Maker Protocol y la MakerDAO, con un enfoque descentralizado.
- USD Coin (USDC): respaldada por reservas en efectivo y bonos del Tesoro de EE. UU.
Los forks de criptomonedas desempeñan un papel fundamental en el desarrollo y la evolución de la tecnología blockchain. Un fork ocurre cuando una red blockchain se divide, dando lugar a dos o más cadenas distintas, cada una con sus propias reglas y, en muchos casos, con su propia criptomoneda. Esta división puede producirse mediante diferentes tipos de forks, principalmente hard forks y soft forks.
Comprender los forks es esencial para cualquier persona interesada en entender o invertir en criptomonedas. Representan momentos clave en la vida de una blockchain, en los que se toman decisiones importantes, se introducen nuevas funcionalidades y se resuelven desacuerdos. Al entender este concepto, inversores, usuarios y desarrolladores pueden moverse con mayor seguridad en el ecosistema cripto.
Además de fomentar la innovación tecnológica, los forks también tienen implicaciones para la comunidad, ya que pueden generar debates, dividir opiniones e influir en la dinámica del mercado.
¿Qué es un soft fork?
Un soft fork es un tipo de fork que introduce cambios compatibles con versiones anteriores del protocolo blockchain. A diferencia de los hard forks, no requiere que todos los participantes actualicen su software para seguir utilizando la red. Los usuarios pueden elegir si adoptan o no las nuevas reglas o funcionalidades.
Por ejemplo, un soft fork que mejora la velocidad de las transacciones no obliga a todos a actualizar su software. Sin embargo, quienes no lo hagan no podrán beneficiarse de esas nuevas mejoras, como transacciones más rápidas.

Los soft forks son una forma eficaz de implementar mejoras sin crear una nueva criptomoneda. A continuación, algunos ejemplos destacados.
El fork SegWit
En 2017, la red Bitcoin experimentó un soft fork conocido como Segregated Witness (SegWit). Su objetivo fue solucionar problemas de escalabilidad separando los datos de firma de los datos de transacción, lo que permitió incluir más transacciones en cada bloque.
Antes de SegWit, las transacciones de Bitcoin eran lentas y costosas, llegando a costar unos 30 dólares y tardar cerca de una hora. Al identificar que los datos de firma ocupaban alrededor del 65 % del bloque, SegWit propuso aumentar el tamaño efectivo del bloque hasta 4 MB.
Gracias a este soft fork, la red pudo aceptar bloques antiguos de 1 MB y nuevos bloques ampliados al mismo tiempo, sin romper la compatibilidad con los nodos existentes.
Los soft forks Byzantium y Constantinople
Estos fueron dos soft forks consecutivos de Ethereum, implementados en 2017 y 2019. Introdujeron mejoras en seguridad, privacidad y cambios en la Ethereum Virtual Machine (EVM).
En general, los soft forks tienen un impacto menor en la comunidad, ya que los usuarios que no actualizan su software pueden seguir participando en la red, aunque sin acceder a las nuevas funciones.
¿Qué es un hard fork?
Un hard fork es más disruptivo y da lugar a dos blockchains independientes, cada una con sus propias reglas y criptomonedas. Ocurre cuando se introduce un cambio fundamental en el protocolo, como una modificación del tamaño del bloque.
En este caso, todos los usuarios deben actualizar su software para seguir participando en la red. También pueden optar por usar ambas redes resultantes. Un ejemplo es Bitcoin Gold, que surgió con el objetivo de descentralizar el proceso de minería.

Los hard forks son habituales en el sector cripto y muchas grandes criptomonedas nacieron de uno. A continuación, algunos de los más conocidos.
El fork de Bitcoin Cash
Bitcoin Cash es uno de los ejemplos más claros de hard fork. En 2017, tras desacuerdos dentro de la comunidad de Bitcoin, un grupo de desarrolladores y mineros creó una nueva red con un bloque de mayor tamaño y una nueva criptomoneda: BCH.
El cambio más importante fue aumentar el tamaño del bloque a 8 MB, lo que permitió transacciones más rápidas y comisiones más bajas. Posteriormente, el límite se amplió hasta 32 MB.
El fork de Ethereum Classic
Ethereum Classic surgió en 2016 tras un hard fork de Ethereum motivado por un desacuerdo sobre cómo gestionar un ataque de seguridad al DAO. Ethereum Classic mantuvo la cadena original, mientras que Ethereum (ETH) continuó en la nueva cadena.
Los hard forks pueden aportar mejoras técnicas y nuevas oportunidades, pero también pueden dividir a la comunidad y generar volatilidad en el mercado.
Impacto en el mercado y volatilidad de precios
Los forks suelen provocar movimientos importantes en el mercado, generando volatilidad y cambios en los precios. Antes de un fork, la incertidumbre puede llevar a ventas masivas, mientras que tras el lanzamiento de la nueva cadena pueden producirse picos de actividad y fluctuaciones de precio.
El impacto varía según el apoyo de la comunidad, la utilidad percibida y las condiciones generales del mercado. Algunos forks generan gran expectación, mientras que otros pasan más desapercibidos.
Qué hacer cuando se anuncia un fork
Una recomendación habitual en el mundo cripto es esperar a que la situación se estabilice antes de tomar decisiones importantes. Los forks pueden ser polémicos y generar confusión y volatilidad a corto plazo.
Conclusión
Un hard fork divide una blockchain en dos cadenas independientes con criptomonedas distintas, mientras que un soft fork introduce mejoras compatibles con versiones anteriores. Ambos tipos de forks son comunes en el ecosistema blockchain y han dado lugar a proyectos emblemáticos como Litecoin, Bitcoin Cash o Ethereum Classic.
Los forks permiten que la tecnología blockchain evolucione, incorporando nuevas funcionalidades y mejoras sin necesidad de empezar desde cero. Entender cómo funcionan es clave para desenvolverse con éxito en el mundo de las criptomonedas.

Las criptomonedas funcionan de forma similar a las monedas tradicionales en el sentido de que pueden transferirse digitalmente y utilizarse para pagar bienes y servicios en todo el mundo. Sin embargo, también presentan ventajas que el dinero fiat no tiene, como operar mediante redes descentralizadas sin necesidad de bancos o gobiernos, ofrecer mayor control al usuario y permitir pagos internacionales más rápidos y económicos.
Aunque muchos creen que las criptomonedas acabarán sustituyendo a las monedas tradicionales, todavía queda mucho por hacer antes de llegar a ese escenario. Es más probable que, en el corto y medio plazo, convivan con el dinero tradicional en lugar de reemplazarlo por completo. Este movimiento híbrido gana fuerza cada día.
Antes de analizar qué necesita el sector para llegar al uso generalizado, conviene entender cómo hemos llegado a este momento clave en la historia financiera.
Cómo las criptomonedas llegaron al centro de atención
Bitcoin se creó con el objetivo de ofrecer un sistema financiero independiente a personas afectadas por la crisis financiera global, permitiéndoles controlar su dinero sin depender de instituciones financieras.
Desde su lanzamiento en 2009, las criptomonedas despertaron interés principalmente fuera de los grandes medios. En 2017, tras un fuerte mercado alcista, Bitcoin dio el salto a la prensa generalista y se convirtió en tema habitual en informativos de todo el mundo.
Tres años después, durante la pandemia, Bitcoin mostró una resistencia notable frente a las caídas de los mercados tradicionales y recuperó valor con mayor rapidez que muchos activos. Esto atrajo la atención de grandes corporaciones, reduciendo el escepticismo inicial. Un ejemplo clave fue MicroStrategy, que trasladó parte de sus reservas en dólares a Bitcoin. Otras empresas siguieron su ejemplo, y compañías como PayPal o Square comenzaron a integrar criptomonedas en sus servicios.
Esta ola de inversión institucional no solo impulsó los precios, sino que también generó confianza entre los inversores minoristas y aceleró la investigación y el desarrollo en blockchain y activos digitales.
Qué necesita el sector cripto
Aunque hoy se utilizan principalmente como herramienta de inversión, las criptomonedas se diseñaron para facilitar pagos más rápidos y económicos. Al operar de forma peer-to-peer, eliminan intermediarios y comisiones, haciendo el dinero digital más accesible.
Existen dos posturas claras sobre su adopción masiva. Quienes están a favor creen que el crecimiento continuará sin grandes obstáculos. Quienes son más escépticos señalan la volatilidad y la falta de casos de uso claros como barreras importantes.
Uno de los elementos clave para la adopción generalizada es un marco regulatorio bien definido que proteja tanto la innovación como a consumidores y comercios. La regulación es esencial para que cualquier tecnología alcance el uso masivo, y en el caso de las criptomonedas sigue siendo limitada y poco clara, aunque muchos países ya trabajan en ello.
En paralelo, cada vez más empresas tradicionales de banca y fintech se preparan para ofrecer servicios cripto. Grandes procesadores de pagos como Visa y Mastercard ya exploran soluciones relacionadas con activos digitales, una señal clara de hacia dónde se dirige el mercado.
Ventajas de Bitcoin frente a las monedas tradicionales
Bitcoin y otras criptomonedas presentan varias ventajas frente al dinero fiat. La principal es la descentralización: no están controladas por gobiernos ni bancos, sino por redes distribuidas y los propios usuarios.
A diferencia de las monedas tradicionales, cuya emisión puede aumentar y generar inflación, muchas criptomonedas tienen mecanismos de emisión limitados y predefinidos. Además, la tecnología blockchain proporciona un registro inmutable y transparente de todas las transacciones, reforzando la seguridad y la confianza.
Otra ventaja clave es la rapidez y el bajo coste de los pagos internacionales, especialmente útil para empresas y personas que operan a nivel global. Por último, las criptomonedas fomentan la inclusión financiera, ya que cualquier persona con conexión a internet puede participar sin trámites burocráticos.
Desventajas frente al dinero fiat
Actualmente, las criptomonedas todavía no se aceptan de forma generalizada en todo el mundo. Aunque la adopción crece, sigue existiendo una brecha en los lugares donde pueden utilizarse para pagos cotidianos.
La volatilidad también es un factor importante, ya que el valor puede cambiar significativamente entre el momento del pago y su recepción, lo que dificulta su uso como medio de intercambio estable.
El Salvador como caso pionero
En 2021, El Salvador se convirtió en el primer país en adoptar Bitcoin como moneda de curso legal junto al dólar estadounidense. La decisión generó opiniones encontradas: algunos la consideran revolucionaria, mientras que otros temen riesgos para la economía del país. Si el experimento resulta exitoso, podría sentar precedente para otros países.
Conclusión: un futuro en crecimiento
Todo indica que las criptomonedas y la tecnología blockchain han llegado para quedarse. Aunque todavía están lejos de una adopción totalmente masiva, su integración en el sistema financiero y en la sociedad es cada vez mayor. El capital invertido, la innovación tecnológica y la promesa de inclusión financiera hacen poco probable que desaparezcan. El futuro apunta a una convivencia progresiva entre criptomonedas y dinero tradicional.

Las tres preguntas clave que deberías hacerte antes de invertir son:
- ¿Qué objetivo quieres alcanzar con cada inversión?
- ¿Cuánto dinero puedes invertir de forma segura?
- ¿Qué nivel de riesgo estás dispuesto a asumir?
Definir estas respuestas desde el principio te ayudará a determinar qué tipos de inversión se ajustan mejor a tus necesidades. Por ejemplo, invertir pensando en la jubilación suele requerir un enfoque más estable y de menor riesgo, mientras que buscar altas rentabilidades normalmente implica asumir un riesgo mayor.
A continuación, otros factores importantes a tener en cuenta:
Inflación
La inflación es la tasa a la que disminuye el valor del dinero con el tiempo. Es fundamental que la rentabilidad de tu inversión supere la inflación; de lo contrario, aunque ganes nominalmente, tu poder adquisitivo se reducirá.
Riesgo
La gestión del riesgo es una parte esencial de la inversión. Por lo general, mayores rendimientos potenciales conllevan mayores riesgos. Asegúrate de que tu estrategia se ajusta a lo que realmente estás dispuesto a asumir, tanto financiera como emocionalmente.
Liquidez
La liquidez indica la facilidad y rapidez con la que un activo puede convertirse en efectivo. Si necesitas disponer del dinero a corto plazo, conviene invertir en mercados con alta liquidez. Por ejemplo, Bitcoin suele ser más líquido que muchas altcoins de menor capitalización.
Diversificación
Diversificar ayuda a gestionar el riesgo y a repartir las posibles recompensas. Siguiendo la idea de “no poner todos los huevos en la misma cesta”, una cartera diversificada reduce el impacto negativo si uno de los activos tiene un mal rendimiento. Intenta incluir distintos tipos de inversiones en tu cartera.
Impuestos
Por último, es imprescindible conocer las implicaciones fiscales de tus inversiones. Las leyes fiscales varían según el país y la responsabilidad de cumplirlas recae en cada inversor. Infórmate bien y asegúrate de cumplir con la normativa vigente en tu lugar de residencia.

La diversificación de carteras es una estrategia que implica asignar fondos a una variedad de valores y activos con el objetivo de reducir el riesgo y mejorar el potencial de rentabilidad global. Los expertos financieros la recomiendan porque ayuda a repartir el riesgo y evita que una cartera dependa en exceso de un solo activo.
¿Qué es la diversificación?
La diversificación es una estrategia fundamental en la gestión de carteras y del riesgo. Una gestión eficaz del riesgo implica repartir las inversiones para minimizar la vulnerabilidad frente a cambios del mercado.
El concepto es sencillo: en lugar de poner todos los huevos en la misma cesta, se distribuyen en varias. Así, si una inversión tiene un mal rendimiento o genera pérdidas, el impacto sobre el conjunto de la cartera se reduce, ya que otras posiciones pueden compensarlo.
Una cartera diversificada puede incluir distintos tipos de activos, como acciones, bonos, fondos, inmuebles, depósitos a plazo (CDs) o cuentas de ahorro. Cada clase de activo se comporta de forma diferente según el contexto económico, ofreciendo distintos niveles de riesgo y rentabilidad potencial.
La diversificación en la gestión de carteras
Diversificar implica repartir el capital entre varias clases de activos para reducir la exposición al riesgo. Por ejemplo, invertir de forma simultánea en acciones, bonos y efectivo, o distribuir la inversión en acciones de distintos países e industrias.
Este enfoque reduce el impacto del mal rendimiento de un solo activo. Frente a depender de una única clase, las carteras diversificadas aportan mayor estabilidad a largo plazo y una protección adicional frente a la volatilidad del mercado.
Tipos de activos en una cartera diversificada
Algunas opciones habituales para diversificar una cartera incluyen:
Acciones
Suelen ofrecer el mayor potencial de rentabilidad a largo plazo, aunque con una volatilidad elevada a corto plazo.
Fondos
Pueden estar bien diversificados si incluyen muchos activos, aunque algunos se centran en sectores o industrias concretas.
Bonos
Ofrecen rendimientos más estables y pagos fijos, aunque están influenciados por los cambios en los tipos de interés.
Depósitos y cuentas de ahorro
Aportan estabilidad y crecimiento moderado basado en los intereses.
Inmobiliario
Puede ofrecer revalorización gradual e ingresos periódicos, pero conlleva costes de mantenimiento y comisiones elevadas.
Combinar estos activos permite beneficiarse de sus distintos comportamientos. Cuando unos rinden bien, otros pueden hacerlo peor, y viceversa. Esta baja correlación es lo que hace eficaz a la diversificación para reducir riesgos.
Beneficios de la diversificación
La diversificación no solo ayuda a reducir el riesgo, sino que también puede mejorar los resultados potenciales. Al repartir la inversión, es más probable obtener un rendimiento global más equilibrado. Mientras un activo atraviesa una fase negativa, otro puede estar funcionando mejor y compensar el resultado.
Eso sí, la diversificación no elimina todo el riesgo. Reduce el riesgo específico de un activo, pero no protege frente al riesgo general del mercado, que afecta a todos los activos de una misma categoría.
Cómo construir una estrategia diversificada
Para crear una estrategia de diversificación, comienza definiendo una cartera acorde a tu tolerancia al riesgo, horizonte temporal y objetivos financieros. A partir de ahí, puedes combinar distintos activos.
Ejemplos de carteras diversificadas
(Ejemplos meramente ilustrativos, no constituyen asesoramiento financiero).
- Invertir en un fondo índice ampliamente diversificado, como uno que replique el S&P 500.
- Combinar bonos y depósitos para aportar estabilidad.
- Mantener parte del capital en efectivo como colchón de seguridad.
Para una diversificación más avanzada, puedes ampliar la exposición a acciones internacionales o mercados emergentes, así como variar los plazos de vencimiento en fondos de bonos. Algunos profesionales también recomiendan añadir materias primas como oro o plata para diversificar más allá de los activos tradicionales.
Hoy en día, es posible diversificar fácilmente mediante fondos de bajo coste o ETFs, muchos de ellos sin comisiones. También existen opciones más automatizadas, como los fondos con fecha objetivo o los robo-advisors, que ajustan la cartera según tus metas y perfil de riesgo.
Gestión del riesgo
Es importante revisar y rebalancear la cartera de forma periódica para asegurarte de que sigue alineada con tus objetivos. Ajustar las ponderaciones ayuda a mantener el nivel de riesgo deseado y el potencial de rentabilidad.
Conclusión
La diversificación es una estrategia esencial para reducir riesgos y mejorar el potencial de resultados. Al repartir las inversiones entre distintos activos, se mitiga el impacto que puede tener el mal comportamiento de uno solo.
Tanto si construyes tu propia cartera como si recurres a fondos o asesores automatizados, la diversificación te ayudará a afrontar distintos ciclos económicos y a avanzar con mayor solidez hacia tus objetivos financieros.

El ecosistema DeFi ha crecido de forma exponencial en los últimos años, con protocolos como Uniswap, PancakeSwap o SushiSwap aumentando el volumen y la liquidez del mercado. Aunque han democratizado el trading en cripto, participar conlleva riesgos. Uno de los más importantes es la pérdida impermanente.
Si ya has operado en DeFi, probablemente hayas oído este término. La pérdida impermanente se refiere a la diferencia de valor que se produce cuando los precios de los activos cambian entre el momento en que aportas liquidez a un pool y el momento en que la retiras. A continuación, explicamos cómo ocurre y cómo gestionar este riesgo.
¿Cómo se produce la pérdida impermanente?
La pérdida impermanente aparece cuando el precio de los activos depositados cambia respecto al momento del depósito. Cuanto mayor sea el cambio de precio, mayor puede ser la pérdida (menor valor en euros o dólares al retirar).
El riesgo se reduce en pools con activos de menor volatilidad, como stablecoins o versiones envueltas (wrapped assets). En estos casos, el rango de precios es más estrecho y la probabilidad de pérdida impermanente disminuye.
En algunos escenarios, las comisiones de trading pueden compensar la pérdida. Por ejemplo, Uniswap paga a los proveedores de liquidez un 0,3 % por operación. Si el pool tiene mucho volumen, las comisiones pueden hacer rentable la provisión de liquidez pese a la pérdida impermanente. Todo depende del protocolo, los activos, el pool concreto y las condiciones del mercado.
Ejemplo práctico de pérdida impermanente en un AMM
Imagina que Juan aporta liquidez a un automated market maker (AMM) con un par de activos de igual valor. Supongamos que 1 ETH = 1.000 USDT, por lo que deposita 1 ETH y 1.000 USDT, con un valor total de 2.000 $.
Otros proveedores aportan en total 10 ETH y 10.000 USDT, así que Juan posee el 10 % del pool.
Si el precio de ETH sube a 4.000 USDT, los arbitrajistas ajustan el pool hasta reflejar el nuevo precio. El pool pasa a contener 5 ETH y 20.000 USDT, con un valor total de 40.000 $.
Al retirar, Juan recibe el 10 %: 0,5 ETH y 2.000 USDT, equivalentes a 4.000 $. Si hubiera mantenido sus activos (1 ETH + 1.000 USDT), ahora valdrían 5.000 $. Esa diferencia es la pérdida impermanente.
Este ejemplo no incluye las comisiones que Juan habría ganado, que en muchos casos pueden compensar o superar la pérdida.
Pérdida impermanente según cambios de precio (sin comisiones)
- Cambio de precio 1,25x → 0,6 % de pérdida
- 1,50x → 2,0 %
- 1,75x → 3,8 %
- 2x → 5,7 %
- 3x → 13,4 %
- 4x → 20,0 %
- 5x → 25,5 %
La pérdida impermanente se produce tanto si el precio sube como si baja, ya que depende de la relación de precios respecto al momento del depósito. La volatilidad es el principal enemigo del proveedor de liquidez.
Riesgos de ser proveedor de liquidez
El término “impermanente” puede resultar engañoso: la pérdida solo se materializa al retirar los fondos, pero una vez retirada, es permanente. Aunque las comisiones pueden compensarla, no siempre ocurre.
Al aportar liquidez a un AMM:
- Ten en cuenta que cuanto más volátiles sean los activos, mayor será el riesgo.
- Empieza con cantidades pequeñas para evaluar el rendimiento.
- Prioriza protocolos consolidados y auditados.
- Desconfía de pools con rentabilidades excepcionalmente altas: suelen implicar mayor riesgo.
Antes de depositar fondos, entiende a fondo cómo funciona cada pool y cuáles son los posibles escenarios. Con conocimiento y prudencia, la provisión de liquidez puede ser una estrategia útil dentro de DeFi.
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