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Litecoin forma parte de la primera generación de altcoins que surgieron tras la revolución iniciada por Bitcoin. Esta criptomoneda peer-to-peer es una opción popular tanto para transacciones en el mundo real como para carteras de inversión, y lleva años siendo un miembro permanente del top 15 de las criptomonedas por capitalización de mercado.
¿Qué es Litecoin?
Litecoin se lanzó en 2011 como una alternativa a Bitcoin, ofreciendo a los usuarios una forma más rápida de enviar dinero por internet. Aunque nunca se diseñó para sustituir a Bitcoin, sí se creó para complementarlo. Por ello, Litecoin suele denominarse “plata digital”, frente a Bitcoin como “oro digital”.
Está considerada una de las altcoins más exitosas. Nació como un hard fork de la blockchain de Bitcoin y comparte muchas similitudes en su funcionamiento. No obstante, su equipo incorporó varias mejoras para que la red fuese más rápida y eficiente.
Entre ellas se incluyen cambios en el tiempo de procesamiento de transacciones, el suministro máximo, el algoritmo de hash y unas comisiones muy bajas. Frente a los 21 millones de BTC y los 10 minutos por bloque de Bitcoin, Litecoin tiene un suministro máximo de 84 millones de LTC y procesa transacciones en 2,5 minutos. Además, utiliza el algoritmo Scrypt en lugar de SHA-256.
La red también fue pionera en funciones avanzadas como Lightning Network y Segregated Witness, que posteriormente adoptó Bitcoin.
¿Cómo funciona Litecoin?
Al estar basada en el software de Bitcoin, ambas redes funcionan de forma muy similar. Mediante el consenso Proof-of-Work, todas las transacciones se ejecutan a través de la minería. Cuando una transacción entra en la mempool (conjunto de transacciones pendientes), un minero la valida comprobando direcciones y saldos.
El primer minero que resuelve el problema criptográfico ejecuta las transacciones y recibe una recompensa. En el momento de redactar este artículo, la recompensa era de 12,5 LTC, aunque se reduce a la mitad cada 840.000 bloques mediante el proceso conocido como halving. Este mecanismo regula la entrada de nuevos LTC en circulación.
Las transacciones se confirman en unos 2,5 minutos si no hay congestión, lo que resulta atractivo para comercios y proveedores de servicios. El coste por transacción suele rondar entre 0,03 y 0,04 dólares.
Litecoin y la tecnología blockchain
Como muchas criptomonedas, Litecoin se construye sobre tecnología blockchain, que permite transacciones seguras y descentralizadas.
Las transacciones se agrupan en bloques que los mineros validan y añaden a la cadena. Este proceso garantiza transparencia e integridad. Cada bloque está vinculado al anterior, lo que dificulta enormemente cualquier manipulación. Al ser una red distribuida, ninguna entidad controla las transacciones, reforzando la seguridad y la confianza.
¿Qué le da valor a Litecoin?
El valor de Litecoin se rige por la oferta y la demanda, principalmente a través del comercio en los exchanges. Gracias a su liquidez global y a su suministro finito, LTC es una moneda deflacionaria que ha experimentado apreciación de precio con el tiempo, resultando atractiva para inversores.
¿Para qué se utiliza Litecoin?
Litecoin es un sistema de pagos peer-to-peer que actúa tanto como medio de intercambio como reserva de valor. Sus transacciones rápidas y su red segura la hacen ideal para pagos cotidianos, como en cafeterías o restaurantes. Está ampliamente aceptada por comerciantes y ha visto crecer su adopción e inversión en la última década.
¿Quién creó Litecoin?
Litecoin fue creada por Charlie Lee, exingeniero de Google y graduado del MIT. Dos años después de su lanzamiento, Lee se convirtió en director de ingeniería de un gran exchange de criptomonedas. En 2017 regresó como director general de la Fundación Litecoin, una organización sin ánimo de lucro dedicada al desarrollo de la red.
Desarrollo y comunidad de Litecoin
El desarrollo de Litecoin corre a cargo de un equipo comprometido que mejora continuamente el software y sus funcionalidades. El proyecto es de código abierto y transparente, permitiendo que cualquiera contribuya o proponga cambios.
El software recibe actualizaciones periódicas para mantener la seguridad, eficiencia y compatibilidad con nuevas tecnologías. La comunidad de Litecoin es activa y participativa, aportando comentarios, detectando errores y contribuyendo tanto con código como con iniciativas comunitarias que impulsan el crecimiento del proyecto.

Todos hemos escuchado a generaciones mayores quejarse del precio de los productos “hoy en día”, recordando cómo con 1 dólar antes se podía comprar una entrada de cine y palomitas, frente al coste medio actual de unos 10 dólares solo por la entrada. No se quejan sin motivo: es un problema muy real al que se enfrenta el mundo y se conoce como inflación.
Sin embargo, por la evolución reciente de la economía, el término hiperinflación puede parecer más adecuado. En términos sencillos, la hiperinflación se refiere a una tasa de inflación muy elevada y acelerada. Veamos primero qué es la inflación y en qué se diferencia de la hiperinflación.
¿Qué es la inflación?
La inflación se refiere a la pérdida de poder adquisitivo de una moneda. Esto significa que el aumento progresivo de los precios de bienes y servicios hace que una misma cantidad de dinero permita comprar menos con el paso del tiempo.
Como ya se ha mencionado, lo que antes se podía comprar con 1 dólar hoy representa solo una fracción de su coste actual. Normalmente, la inflación se produce de forma gradual, pero en algunos casos se acelera a un ritmo mucho mayor. Cuando esta aceleración es extrema y el valor de la moneda se reduce de forma alarmante, hablamos de hiperinflación.
La hiperinflación se considera cuando la inflación aumenta un 50 % o más en un solo mes.
¿Qué causa la hiperinflación?
Desde el punto de vista económico, existen dos causas principales, aunque factores externos como guerras, desastres naturales o pandemias también pueden influir.
La primera causa es el aumento excesivo de la oferta monetaria. Aunque disponer de más dinero puede parecer positivo, si no está respaldado por crecimiento económico puede tener efectos devastadores. El problema surge cuando los países imprimen dinero de forma acelerada, incrementando la deuda pública con los bancos centrales. Esa deuda y los intereses asociados terminan trasladándose a los ciudadanos en forma de mayores impuestos y precios más altos.
La segunda causa es la inflación por aumento de la demanda, también conocida como desequilibrio entre oferta y demanda. Ocurre cuando la demanda de productos crece, pero la producción no puede seguir el mismo ritmo. Esto genera escasez y obliga a las empresas a subir precios, reduciendo de nuevo el poder adquisitivo de la moneda.
Los efectos de la hiperinflación
Uno de los efectos más comunes es la devaluación de la moneda, lo que lleva a las personas a refugiarse en activos más estables, como acciones u otras divisas. Esta huida de capital empeora aún más la situación económica.
Un ejemplo extremo fue Zimbabue, donde la inflación alcanzó niveles tan graves que el país abandonó su moneda nacional y adoptó el dólar estadounidense. En su punto álgido, un billete de 100 billones de dólares zimbabuenses apenas servía para comprar unos pocos panes. Esto afectó a los bancos, al comercio exterior y a los servicios públicos, generando un círculo vicioso de inflación.
Hiperinflación y políticas monetarias
Los bancos centrales desempeñan un papel clave en la prevención de la hiperinflación mediante políticas monetarias. Controlan la oferta monetaria, regulan los tipos de interés y supervisan la estabilidad de la moneda para mantener el equilibrio entre crecimiento e inflación.
Además, los gobiernos deben aplicar políticas fiscales responsables, evitando un endeudamiento excesivo y un gasto descontrolado. Mantener un tipo de cambio estable y fomentar la inversión extranjera también ayuda a reforzar la estabilidad económica.
Cómo combatir la hiperinflación
Para frenar los efectos de la hiperinflación, los gobiernos y bancos centrales pueden aplicar varias medidas:
Control de la oferta monetaria
Limitar la impresión de dinero y aplicar políticas monetarias estrictas para evitar un exceso de liquidez.
Ajuste de los tipos de interés
Subir los tipos de interés para reducir el endeudamiento y el gasto excesivo, estabilizando el valor de la moneda.
Controles de capital
Restringir la salida de dinero del país para evitar la especulación y proteger la moneda en momentos de incertidumbre.
Reformas monetarias
En casos extremos, introducir una nueva moneda más estable o adoptar una divisa extranjera como moneda legal, como ocurrió en Zimbabue.
Ejemplos históricos de hiperinflación
La historia ofrece numerosos ejemplos de los efectos devastadores de la hiperinflación:
Alemania (República de Weimar)
En los años 20, la impresión masiva de dinero para pagar reparaciones de guerra provocó el colapso del marco alemán.
Zimbabue
A finales de los 2000, la impresión descontrolada de dinero y la inestabilidad política destruyeron el valor de su moneda.
Venezuela
Desde la década de 2010, una combinación de mala gestión política y crisis económica ha generado una espiral hiperinflacionaria.
Yugoslavia
En los años 90, la fragmentación política y la guerra desencadenaron una hiperinflación que llevó a la sustitución del dinar.
Hungría
Tras la Segunda Guerra Mundial, sufrió una de las peores hiperinflaciones registradas, hasta introducir una nueva moneda.
Estos casos sirven como advertencia de los graves daños que puede causar la hiperinflación y de la importancia de contar con políticas monetarias sólidas.
Conclusión
La hiperinflación es un problema económico grave con consecuencias devastadoras, como muestran ejemplos históricos de Alemania, Zimbabue, Venezuela, Yugoslavia y Hungría. Aunque los bancos centrales desempeñan un papel crucial en su prevención, los gobiernos también deben aplicar políticas fiscales responsables.
Aunque la inflación actual pueda parecer preocupante, es muy poco probable que la hiperinflación se produzca en países como el Reino Unido, ya que el Banco de Inglaterra y el gobierno disponen de múltiples herramientas para identificar y frenar su aparición.

Acuñado en 2014, el término hiperbitcoinización hace referencia a la transición voluntaria desde una moneda inferior hacia una superior, en este caso, Bitcoin convirtiéndose en la moneda principal de una región. Como ocurrió con la integración de Bitcoin en el sistema financiero de El Salvador en 2021, el mundo avanza lentamente hacia un entorno más inclusivo para las criptomonedas, acercándose poco a poco a la posibilidad de la hiperbitcoinización.
En este artículo exploramos este concepto y qué está contribuyendo a su progreso dentro del sector financiero.
¿Qué es la hiperbitcoinización?
Existen tres ideas clave detrás de la definición de hiperbitcoinización. La primera se refiere a una transición gradual desde una moneda inferior hacia una superior. La segunda apunta a un punto de inflexión en el que las monedas fiat dejan de ser sostenibles y se abandonan en favor de las criptomonedas. La tercera define la hiperbitcoinización como la adopción rápida e irreversible de Bitcoin como la principal reserva monetaria mundial.
En resumen, la hiperbitcoinización es una desmonetización de las divisas tradicionales inducida por Bitcoin. No pretende necesariamente reemplazar por completo a los sistemas monetarios actuales, sino convivir con ellos. Es un concepto muy presente entre los maximalistas de Bitcoin, que lo consideran unidad de cuenta, reserva de valor y medio de intercambio.
Para que la hiperbitcoinización sea viable, el precio de Bitcoin debería estabilizarse, permitiendo una economía más predecible para las transacciones. También sería necesaria una regulación más sólida que proteja a los usuarios. Aunque la descentralización es uno de los grandes atractivos de Bitcoin, cierto marco regulatorio sería imprescindible para que pudiera considerarse dinero legal y sólido.
Factores positivos que apuntan hacia la hiperbitcoinización
Para que la hiperbitcoinización se materialice, deben darse varios factores. En primer lugar, Bitcoin tendría que ser adoptado por una amplia red de instituciones, comercios, empresas públicas y privadas, ETFs, bancos centrales, gobiernos e inversores particulares.
Desde el punto de vista operativo, el número de nodos de la red Bitcoin debería aumentar de forma significativa. Actualmente existen alrededor de 14.000 nodos en todo el mundo, concentrados principalmente en Alemania, Francia, Estados Unidos y los Países Bajos. Para que la hiperbitcoinización se consolide, la red debería expandirse tanto en número como en alcance global.
Se estima que hay unos 400.000 usuarios diarios de Bitcoin y más de 100 millones de personas que lo poseen. Aunque estas cifras son notables, siguen representando una pequeña fracción de la población mundial. Para que la hiperbitcoinización sea plena, Bitcoin debería avanzar desde los “early adopters” hacia la mayoría tardía dentro del ciclo de adopción tecnológica, lo que indicaría una adopción social amplia y estable.
En cuanto a la adopción institucional, se calcula que los gobiernos poseen colectivamente más de 250.000 BTC, las empresas públicas y privadas alrededor de 414.000 BTC y los ETFs más de 800.000 BTC. Esto demuestra que Bitcoin ya está penetrando en reservas gubernamentales, balances corporativos y vehículos de inversión tradicionales.
Aunque aún queda mucho camino por recorrer, estos indicadores muestran claramente que el proceso ya está en marcha.
Factores negativos relacionados con la hiperbitcoinización
En el lado opuesto, existen factores que influyen indirectamente en la hiperbitcoinización, como las monedas digitales de bancos centrales (CBDC) y la inflación.
Las CBDC pueden actuar como catalizador de la adopción global de dinero digital. Aunque no son descentralizadas ni fieles al espíritu original de las criptomonedas, funcionan de forma similar y familiarizan a la población con versiones digitales del dinero.
A medida que más personas se acostumbren a este concepto, es probable que también incorporen Bitcoin y otras criptomonedas en su día a día, ya que estas se asemejan más al efectivo que las CBDC y ofrecen mayor privacidad y libertad financiera.
La inflación, por su parte, ya ha desempeñado un papel clave en la adopción de criptomonedas. Tras los estímulos económicos aplicados por los gobiernos durante la pandemia de la COVID-19, muchos inversores y empresas recurrieron a Bitcoin para proteger su capital. A finales de 2021, numerosos países registraban las tasas de inflación más altas en décadas.
A medida que las personas pierden confianza en las monedas fiat y se inclinan hacia las criptomonedas —como se refleja en las fuertes subidas de todo el mercado cripto—, el camino hacia la hiperbitcoinización se refuerza aún más.
Conclusión
Las transiciones monetarias y económicas suelen requerir muchos años para consolidarse. Sin embargo, si los últimos años sirven de referencia, la hiperbitcoinización podría llegar a producirse en nuestra vida. Aunque todavía deben alinearse numerosos factores para que sea una realidad, las bases ya sentadas indican que el proceso avanza en la dirección correcta.

Lo que empezó como una broma se ha convertido en un fenómeno internacional con una capitalización de mercado que la sitúa entre las 10 principales criptomonedas (sin mencionar sus fuertes subidas de precio). Al explorar qué es Dogecoin, veamos de dónde surge esta red de dinero digital, por qué la criptomoneda se hizo tan popular y cómo se compara con Bitcoin.
Líder del movimiento basado en memes, Dogecoin se ha convertido en el líder más inesperado de su categoría, cotizando a un precio muy atractivo. Desde inversores hasta usuarios habituales de Internet han seguido el hype e invertido en este altcoin inspirado en memes.
¿Sabías que Dogecoin tiene más DOGE en circulación que Ethereum y Litecoin juntos? Veamos qué hay realmente detrás de esta criptomoneda nacida como meme.
¿Quién creó Dogecoin?
Dogecoin fue creada como una criptomoneda en tono humorístico en 2013, basada en el meme del perro Shiba Inu que circulaba por Internet en aquel momento. Dos desarrolladores, Billy Markus y Jackson Palmer, se unieron para crearla como una sátira de Bitcoin. Casi una década después, el resultado ha superado con creces aquella broma inicial.
¿Qué es Dogecoin?
Dogecoin es un sistema de pagos peer-to-peer cuya criptomoneda nativa, DOGE, actúa como medio de intercambio. Fue creada en diciembre de 2013 mediante un hard fork de la red Litecoin. No tiene un límite máximo de emisión y actualmente cuenta con más de 131.000 millones de DOGE en circulación.
Aunque puede utilizarse como método de pago digital, su uso más habitual ha sido como sistema de propinas para recompensar contenido de calidad en redes sociales como Twitter y Reddit, de forma similar al uso del dinero en efectivo.
¿Qué ha provocado el auge de Dogecoin?
El autoproclamado “Dogefather” y CEO de Tesla, Elon Musk, ha contribuido de forma notable al reciente éxito de Dogecoin a través de sus tuits, que han tenido un impacto directo en el precio de la criptomoneda, tal y como reflejan los datos de CoinMarketCap.
Con un sistema de minería similar al de Litecoin, Dogecoin se ha convertido también en una opción popular para el trading de criptomonedas.
¿Cómo funciona Dogecoin?
Basada en tecnología blockchain, Dogecoin permite realizar transacciones digitales de forma transparente e inmutable. Al derivar de Litecoin, utiliza el mismo algoritmo Scrypt dentro de un protocolo Proof-of-Work. A diferencia de Litecoin, Dogecoin puede procesar transacciones en tan solo 1 minuto.
Los usuarios solo necesitan crear un monedero para almacenar DOGE, desde el que pueden enviar, recibir o simplemente conservar la criptomoneda, de manera similar a otras criptomonedas.
Durante el último año, los inversores han visto grandes subidas de precio impulsadas por el interés mediático y el respaldo de celebridades. Este crecimiento llevó a Dogecoin a superar a Litecoin en el top 10 por capitalización y a acercarse a Ethereum.
La Fundación Dogecoin
En 2014, miembros del equipo de Dogecoin crearon una fundación sin ánimo de lucro para supervisar el desarrollo del proyecto. Con el tiempo, la fundación se disolvió, pero fue relanzada en 2021 con nuevos miembros clave y una capitalización mucho mayor.
Entre sus integrantes se encuentran el cofundador Billy Markus y el desarrollador principal Max Keller, junto con nuevas incorporaciones como Vitalik Buterin, fundador de Ethereum, y Jared Birchall, gestor del family office de Elon Musk.
El equipo se reúne mensualmente para tratar asuntos relacionados con la criptomoneda. Markus se encarga de la comunidad y los memes, Keller actúa como asesor técnico, Buterin como asesor blockchain y Birchall como asesor financiero y legal.
La comunidad de Dogecoin
Desde su lanzamiento, Dogecoin ha contado con una comunidad fiel y entusiasta. En sus primeros años, los usuarios recaudaron fondos para eventos destacados, como patrocinar a un piloto de NASCAR o enviar al equipo jamaicano de bobsleigh a los Juegos Olímpicos de 2014.
Varias celebridades han apoyado públicamente la moneda, especialmente Elon Musk y el multimillonario Mark Cuban. En mayo de 2021, un simple tuit de Musk provocó una subida del 11 % en el precio de DOGE en cuestión de horas.
Mark Cuban, propietario de los Dallas Mavericks, también ha mostrado su apoyo, llegando a aceptar Dogecoin como método de pago para entradas y merchandising del equipo de la NBA.
Diferencias entre Dogecoin y Bitcoin
Aunque ambas están diseñadas como medios de intercambio, existen diferencias clave. Las dos utilizan Proof-of-Work, pero Dogecoin procesa transacciones diez veces más rápido que Bitcoin (1 minuto frente a 10).
Bitcoin es deflacionario, con un límite de 21 millones de monedas, mientras que Dogecoin es inflacionario al no tener un máximo de emisión. Por ello, Bitcoin se considera una reserva de valor, mientras que Dogecoin está más orientada a los pagos cotidianos.
¿Cómo puedo comprar Dogecoin?
En menos de un año, Dogecoin pasó de ser un meme a una de las criptomonedas más conocidas, creciendo más de un 5.000 % en valor.
¿Significa eso que debas invertir todos tus ahorros? Probablemente no. Pero si quieres añadir DOGE a tu cartera de criptomonedas, puedes hacerlo fácilmente a través de la plataforma Tap Global, donde Dogecoin está disponible en la app móvil.
Las criptomonedas han sido revolucionarias al combinar la descentralización con el sector financiero. La industria ha crecido hasta ofrecer múltiples alternativas a los productos financieros tradicionales, en muchos casos a una fracción del coste. Las criptomonedas han digitalizado la forma en que vemos, usamos y gestionamos nuestro dinero, y esto es solo el comienzo de la revolución de los activos digitales.
¿Qué es una criptomoneda?
Criptomoneda es el término general que se utiliza para describir cualquier activo digital que emplea tecnología blockchain o registros distribuidos para funcionar. La primera criptomoneda que existió fue Bitcoin, creada en 2009 por el misterioso Satoshi Nakamoto.
Bitcoin se diseñó como un sistema monetario alternativo al bancario tradicional, libre de influencias políticas. En lugar de una autoridad central, funciona mediante una red descentralizada de ordenadores que colaboran para verificar y ejecutar transacciones financieras siguiendo el protocolo de Bitcoin. Por primera vez, las personas podían gestionar su dinero sin depender de una institución centralizada.
Tras el éxito de Bitcoin, surgieron muchas otras criptomonedas. Algunas mejoran el sistema de dinero digital creado por Bitcoin y otras aportan innovaciones completamente nuevas al sector.
Por ejemplo, la blockchain de Ethereum proporciona una plataforma sobre la que los desarrolladores pueden crear aplicaciones descentralizadas (dapps), combinando el concepto de aplicaciones con la naturaleza descentralizada de la tecnología blockchain.
Criptomonedas vs monedas tradicionales
Las monedas tradicionales, también llamadas monedas fiduciarias, están controladas por gobiernos, mientras que las criptomonedas se mantienen mediante redes de ordenadores que siguen un protocolo específico. Mientras que detrás de una moneda fiduciaria suele haber un banco central, en las criptomonedas intervienen principalmente:
- Desarrolladores principales, que actualizan el protocolo de la red
- Mineros o validadores, que verifican y ejecutan transacciones
- Usuarios, que utilizan la criptomoneda
- Exchanges y plataformas de trading, que facilitan su compraventa
A diferencia del dinero fiduciario, que puede imprimirse sin límite, muchas criptomonedas tienen un suministro máximo. Bitcoin, por ejemplo, tiene un límite de 21 millones de monedas. Otras, como Ethereum, no tienen un tope fijo debido a la naturaleza de su plataforma.
Muchas criptomonedas están diseñadas para ser deflacionarias, incorporando mecanismos que reducen la oferta con el tiempo y, según la ley de oferta y demanda, pueden aumentar su valor.
Otra diferencia clave es la regulación. Aunque las criptomonedas no son ilegales en la mayoría de países, todavía no se consideran moneda de curso legal. Los reguladores trabajan en marcos legales para su integración en los mercados tradicionales.
¿Cómo funcionan las criptomonedas?
Las criptomonedas funcionan principalmente gracias a la tecnología blockchain. Blockchain es un sistema de registro digital distribuido en el que todas las transacciones se almacenan de forma transparente e inmutable. Los datos se agrupan en bloques que se añaden cronológicamente a una cadena.
Cada bloque contiene información como direcciones de envío y recepción, importes, marcas de tiempo y un hash único, además del hash del bloque anterior para mantener el orden.
Transacciones con criptomonedas
Las transacciones se validan mediante un proceso conocido como minería (en redes Proof of Work) o validación (en Proof of Stake). Los participantes compiten o son seleccionados para verificar transacciones, que luego se agrupan en bloques y se añaden a la blockchain. Como incentivo, reciben comisiones y recompensas en forma de nuevas monedas.
Este sistema garantiza la seguridad de la red y la emisión controlada de nuevas criptomonedas.
Tipos de criptomonedas
Existen miles de criptomonedas, agrupadas en varias categorías, entre ellas:
- Tokens de utilidad
- Criptomonedas de pago
- Tokens de exchanges
- Tokens de seguridad
- Stablecoins
- Tokens DeFi
- NFTs
- Tokens respaldados por activos
También destacan las monedas digitales de bancos centrales (CBDC), emitidas y controladas por autoridades monetarias.
Beneficios de las monedas digitales
Las criptomonedas ofrecen ventajas como descentralización, seguridad, rapidez, menores comisiones, carácter deflacionario y diversificación de inversiones.
Riesgos asociados
Entre los riesgos se encuentran la volatilidad del mercado, la manipulación de precios y posibles robos si se utilizan plataformas poco seguras.
¿Cómo se almacenan las criptomonedas?
Se almacenan en monederos digitales, que permiten enviar, recibir y guardar activos. Cada monedero está diseñado para criptomonedas específicas y utiliza claves públicas y privadas para el acceso a los fondos.
Cómo operar con criptomonedas
Para comprar y vender criptomonedas se utilizan exchanges, que pueden ser centralizados o descentralizados. Es recomendable usar plataformas reguladas y seguras. Aplicaciones como Tap permiten comprar, vender, almacenar y utilizar criptomonedas de forma sencilla, combinando activos digitales y monedas fiduciarias en un entorno regulado y seguro.

La criptografía es el proceso de convertir mensajes en texto ilegible para que solo el destinatario previsto pueda leerlos. Es responsable de la seguridad, el anonimato y las transacciones trustless (sin intermediarios) de las monedas digitales, todo ello sin necesidad de una institución financiera.
Podemos definir la criptografía como el estudio de métodos para intercambiar información sensible a través de un canal inseguro de tal forma que solo las partes autorizadas puedan acceder a ella. En el contexto de las criptomonedas, esto implica el intercambio de propiedad de activos digitales o la transferencia de valor mediante la firma de mensajes digitales.
Un poco de historia
La criptografía se remonta a la época en la que las personas comenzaron a intercambiar mensajes más allá de las conversaciones cara a cara, por ejemplo, mediante cartas escritas. El primer uso conocido de la criptografía se sitúa en Egipto, hace unos 2.000 años, durante el reinado del faraón Tutmosis III. Otro ejemplo histórico es Julio César, quien utilizaba un cifrado simple para comunicarse con sus generales.
El propósito de la criptografía en las criptomonedas
Una criptomoneda basada en blockchain necesita algún tipo de cifrado para proteger su suministro monetario frente a hackers o software malicioso. Además, permite la transferencia anónima de fondos entre personas sin requerir una tercera parte de confianza, como un banco o una institución gubernamental. Las criptomonedas están completamente fundamentadas en principios criptográficos.
En comparación con las transferencias de efectivo, las criptomonedas incorporan una capa adicional de seguridad integrada en la blockchain: la criptografía. Su función es validar transacciones y evitar accesos no autorizados al libro mayor, manteniendo la información dentro de un archivo digital al que solo pueden acceder las personas autorizadas. Es similar a una caja fuerte física, pero sin una clave privada o contraseña no existe forma alguna de acceder a ella.
Uso de la criptografía en las criptomonedas
La criptografía se utiliza en varios componentes del modelo de seguridad de Bitcoin y de otras criptomonedas.
Las direcciones de Bitcoin, empleadas para enviar y recibir fondos en la blockchain, disponen de una clave pública y una clave privada. Solo el propietario de la clave privada puede gastar los fondos enviados a esa dirección, y cualquiera puede enviar fondos utilizando la clave pública.
Cada vez que envías o recibes bitcoins, la transacción se firma con una firma digital creada a partir de tu clave privada. Dado que no compartes tu clave privada con el receptor, este puede verificar la validez de la firma utilizando tu clave pública. El proceso es completamente anónimo y no requiere información personal, aunque existen métodos para vincular transacciones con identidades.
Las criptomonedas utilizan criptografía de clave pública para demostrar la propiedad de direcciones y transacciones. Esto se logra mediante una firma digital, generada con la clave privada del remitente y adjuntada a cada transacción. Como solo el propietario de la clave privada puede crear esa firma, se garantiza de forma muy sólida que nadie más puede gastar los fondos sin autorización.
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