Acuñado en 2014, el término hiperbitcoinización hace referencia a la transición voluntaria desde una moneda inferior hacia una superior, en este caso, Bitcoin convirtiéndose en la moneda principal de una región. Como ocurrió con la integración de Bitcoin en el sistema financiero de El Salvador en 2021, el mundo avanza lentamente hacia un entorno más inclusivo para las criptomonedas, acercándose poco a poco a la posibilidad de la hiperbitcoinización.
En este artículo exploramos este concepto y qué está contribuyendo a su progreso dentro del sector financiero.
¿Qué es la hiperbitcoinización?
Existen tres ideas clave detrás de la definición de hiperbitcoinización. La primera se refiere a una transición gradual desde una moneda inferior hacia una superior. La segunda apunta a un punto de inflexión en el que las monedas fiat dejan de ser sostenibles y se abandonan en favor de las criptomonedas. La tercera define la hiperbitcoinización como la adopción rápida e irreversible de Bitcoin como la principal reserva monetaria mundial.
En resumen, la hiperbitcoinización es una desmonetización de las divisas tradicionales inducida por Bitcoin. No pretende necesariamente reemplazar por completo a los sistemas monetarios actuales, sino convivir con ellos. Es un concepto muy presente entre los maximalistas de Bitcoin, que lo consideran unidad de cuenta, reserva de valor y medio de intercambio.
Para que la hiperbitcoinización sea viable, el precio de Bitcoin debería estabilizarse, permitiendo una economía más predecible para las transacciones. También sería necesaria una regulación más sólida que proteja a los usuarios. Aunque la descentralización es uno de los grandes atractivos de Bitcoin, cierto marco regulatorio sería imprescindible para que pudiera considerarse dinero legal y sólido.
Factores positivos que apuntan hacia la hiperbitcoinización
Para que la hiperbitcoinización se materialice, deben darse varios factores. En primer lugar, Bitcoin tendría que ser adoptado por una amplia red de instituciones, comercios, empresas públicas y privadas, ETFs, bancos centrales, gobiernos e inversores particulares.
Desde el punto de vista operativo, el número de nodos de la red Bitcoin debería aumentar de forma significativa. Actualmente existen alrededor de 14.000 nodos en todo el mundo, concentrados principalmente en Alemania, Francia, Estados Unidos y los Países Bajos. Para que la hiperbitcoinización se consolide, la red debería expandirse tanto en número como en alcance global.
Se estima que hay unos 400.000 usuarios diarios de Bitcoin y más de 100 millones de personas que lo poseen. Aunque estas cifras son notables, siguen representando una pequeña fracción de la población mundial. Para que la hiperbitcoinización sea plena, Bitcoin debería avanzar desde los “early adopters” hacia la mayoría tardía dentro del ciclo de adopción tecnológica, lo que indicaría una adopción social amplia y estable.
En cuanto a la adopción institucional, se calcula que los gobiernos poseen colectivamente más de 250.000 BTC, las empresas públicas y privadas alrededor de 414.000 BTC y los ETFs más de 800.000 BTC. Esto demuestra que Bitcoin ya está penetrando en reservas gubernamentales, balances corporativos y vehículos de inversión tradicionales.
Aunque aún queda mucho camino por recorrer, estos indicadores muestran claramente que el proceso ya está en marcha.
Factores negativos relacionados con la hiperbitcoinización
En el lado opuesto, existen factores que influyen indirectamente en la hiperbitcoinización, como las monedas digitales de bancos centrales (CBDC) y la inflación.
Las CBDC pueden actuar como catalizador de la adopción global de dinero digital. Aunque no son descentralizadas ni fieles al espíritu original de las criptomonedas, funcionan de forma similar y familiarizan a la población con versiones digitales del dinero.
A medida que más personas se acostumbren a este concepto, es probable que también incorporen Bitcoin y otras criptomonedas en su día a día, ya que estas se asemejan más al efectivo que las CBDC y ofrecen mayor privacidad y libertad financiera.
La inflación, por su parte, ya ha desempeñado un papel clave en la adopción de criptomonedas. Tras los estímulos económicos aplicados por los gobiernos durante la pandemia de la COVID-19, muchos inversores y empresas recurrieron a Bitcoin para proteger su capital. A finales de 2021, numerosos países registraban las tasas de inflación más altas en décadas.
A medida que las personas pierden confianza en las monedas fiat y se inclinan hacia las criptomonedas —como se refleja en las fuertes subidas de todo el mercado cripto—, el camino hacia la hiperbitcoinización se refuerza aún más.
Conclusión
Las transiciones monetarias y económicas suelen requerir muchos años para consolidarse. Sin embargo, si los últimos años sirven de referencia, la hiperbitcoinización podría llegar a producirse en nuestra vida. Aunque todavía deben alinearse numerosos factores para que sea una realidad, las bases ya sentadas indican que el proceso avanza en la dirección correcta.
This article is for general information purposes only and is not intended to constitute legal, financial or other professional advice or a recommendation of any kind whatsoever and should not be relied upon or treated as a substitute for specific advice relevant to particular circumstances. We make no warranties, representations or undertakings about any of the content of this article (including, without limitation, as to the quality, accuracy, completeness or fitness for any particular purpose of such content), or any content of any other material referred to or accessed by hyperlinks through this article. We make no representations, warranties or guarantees, whether express or implied, that the content on our site is accurate, complete or up-to-date.

