El 70% de los consumidores prefiere marcas que facilitan la fidelización, y los programas vinculados a tarjetas hacen que este proceso sea prácticamente automático. En un mercado que avanza a gran velocidad, las empresas más innovadoras están utilizando tarjetas de pago co-branded para reforzar la lealtad de sus clientes, aumentar el valor a largo plazo y, como valor añadido, abrir nuevas vías de ingresos.
Ya sea en retail, viajes, fintech u otros sectores, las tarjetas co-branded ofrecen una forma estratégica y de bajo riesgo de profundizar en la relación con los clientes y ampliar el ecosistema financiero de la marca, sin la complejidad de crear una infraestructura de pagos desde cero.
En esta guía analizamos qué son las tarjetas co-branded, por qué pueden marcar la diferencia para las empresas y cómo poner en marcha un programa eficaz para impulsar el crecimiento.
¿Qué son las tarjetas co-branded?
Las tarjetas co-branded son tarjetas de pago que combinan dos marcas: la de tu empresa y la de la entidad financiera emisora. A diferencia de las tarjetas tradicionales, que solo muestran la marca del banco, las co-branded destacan la identidad de tu negocio mediante logotipos, colores y elementos de diseño que refuerzan el reconocimiento de marca en cada transacción.
Estos productos financieros personalizados pueden adoptar distintas formas, como tarjetas de débito, prepago o soluciones de pago digitales, siempre integradas dentro de la infraestructura financiera de Tap y con la marca del negocio en primer plano.
Por qué las tarjetas co-branded impulsan el crecimiento empresarial
Las ventajas estratégicas de las tarjetas co-branded van mucho más allá de la visibilidad de marca.
Mayor fidelidad del cliente
Es uno de los beneficios más claros. Al ofrecer recompensas exclusivas, descuentos o ventajas vinculadas directamente a los productos o servicios de la marca, las tarjetas co-branded fomentan la repetición de compras y crean una conexión emocional con los usuarios.
Diversificación de ingresos
A través de las comisiones por transacción, las empresas pueden recibir un porcentaje de cada pago realizado con la tarjeta. Esto genera una fuente de ingresos adicional e independiente del negocio principal.
Información valiosa sobre el cliente
Los datos de transacción, siempre dentro del marco regulatorio, ofrecen una visibilidad inédita sobre hábitos de gasto y preferencias. Estos insights pueden utilizarse para mejorar productos, optimizar estrategias de marketing y diseñar ofertas más personalizadas.
Cómo funcionan las tarjetas co-branded
El éxito de una tarjeta co-branded depende de la colaboración fluida entre varias partes clave.
El papel de la marca, la entidad financiera y la red de pagos
Cada participante aporta capacidades específicas.
La marca contribuye con su base de clientes, su programa de fidelización y las recompensas vinculadas a su oferta.
La entidad financiera se encarga de las funciones bancarias esenciales, como la evaluación de riesgos, la aprobación de crédito, el procesamiento de pagos y el cumplimiento normativo.
La red de pagos proporciona la infraestructura técnica que permite la aceptación global, la seguridad de las transacciones y la protección contra el fraude.
Para el usuario final, todo este engranaje opera de forma invisible. Lo que percibe es una experiencia sencilla, asociada a una marca en la que ya confía.
Tarjetas open-loop vs. closed-loop
Las tarjetas co-branded suelen dividirse en dos grandes categorías:
Open-loop
Funcionan en cualquier establecimiento que acepte la red de pagos correspondiente, como Visa o Mastercard. Ofrecen máxima flexibilidad al usuario y permiten acumular recompensas más allá del ecosistema de la propia marca.
Closed-loop
Solo pueden utilizarse en comercios específicos o dentro de una red limitada. Aunque son más restrictivas, suelen ofrecer recompensas más atractivas dentro del ecosistema de la marca, incentivando la concentración del gasto.
Tipos habituales de tarjetas co-branded
Las tarjetas co-branded están presentes en numerosos sectores, cada uno con propuestas de valor diferenciadas.
Viajes (aerolíneas, hoteles, cruceros)
Las tarjetas de aerolíneas suelen ofrecer acumulación acelerada de millas, equipaje facturado gratuito, embarque prioritario y acceso a estatus.
Las tarjetas hoteleras incluyen puntos por estancias, mejoras de categoría y noches gratuitas anuales.
En el caso de cruceros, es habitual encontrar créditos a bordo, descuentos y experiencias exclusivas.
El denominador común es transformar el gasto cotidiano en experiencias memorables, generando un vínculo emocional fuerte con la marca.
Retail (Amazon, Walmart, grandes almacenes)
Las grandes marcas de retail utilizan tarjetas co-branded para reforzar la relación con compradores frecuentes. Suelen ofrecer mayor cashback o puntos en compras dentro de la marca, opciones de financiación y acceso anticipado a promociones.
Plataformas de e-commerce han llevado este modelo más allá, integrando experiencias digitales con recompensas atractivas que impulsan tanto el uso de la tarjeta como el gasto en la plataforma.
Combustible y automoción
Este tipo de tarjetas se centra en categorías de gasto recurrente. Ofrecen descuentos en combustible, mantenimiento y accesorios, a menudo con recompensas escalonadas según el volumen de gasto.
Para conductores habituales, convierten gastos inevitables en beneficios tangibles, reforzando la fidelidad de forma práctica.
Ventajas y consideraciones de las tarjetas co-branded
Como cualquier producto financiero, presentan beneficios claros y aspectos a tener en cuenta.
Ventajas
Las recompensas y descuentos son el principal atractivo.
Los usuarios disfrutan de tasas de acumulación más altas en compras de la marca, beneficios exclusivos y, en muchos casos, mejoras de estatus.
Para marcas aspiracionales, estas ventajas ayudan a convertir clientes ocasionales en defensores a largo plazo.
Consideraciones
Las tarjetas co-branded suelen tener tipos de interés más elevados que productos básicos.
Algunos programas limitan el uso de recompensas, lo que puede generar fricción.
También existe el riesgo de una dependencia excesiva del ecosistema de la marca si la propuesta no ofrece suficiente flexibilidad.
Los programas más sostenibles equilibran valor exclusivo con opciones que se adaptan a las necesidades reales de los clientes.
Cómo implementar un programa de tarjetas co-branded con éxito
Lanzar una tarjeta co-branded eficaz requiere asociarse con un proveedor que ofrezca soluciones white-label personalizables y gestione la complejidad operativa y regulatoria.
El proceso suele incluir:
-Diseño de la tarjeta alineado con la identidad de marca
-Definición de una estructura de recompensas clara y coherente
-Estrategias de marketing para impulsar la adopción
-Sistemas de seguimiento y análisis del rendimiento
Las iniciativas más exitosas tratan la tarjeta como una extensión de la experiencia del cliente, no solo como un medio de pago.
Con Tap, trabajamos de forma estrecha con las empresas que lanzan estos productos, desde la definición estratégica hasta la gestión técnica y regulatoria. Contacta con nosotros para descubrir cómo tu negocio puede aprovechar todo el potencial de las tarjetas co-branded.
Por qué ahora es el momento de apostar por tarjetas co-branded
A medida que la transformación digital se acelera, las marcas que crean experiencias fluidas y con valor añadido obtienen una ventaja competitiva clara. Las tarjetas co-branded permiten integrar la marca en la vida financiera diaria de los clientes.
Gracias a soluciones white-label flexibles, hoy es posible lanzar programas avanzados sin grandes inversiones en infraestructura. La barrera de entrada es más baja que nunca, mientras que los beneficios potenciales siguen siendo significativos.
Si tu objetivo es reforzar la relación con los clientes, diversificar ingresos u obtener mejores insights, las tarjetas co-branded ofrecen una solución versátil que impacta en múltiples áreas del negocio. Con el socio adecuado, cada pago se convierte en un punto de contacto de marca y en una oportunidad de generar valor a largo plazo.
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