Imagina que entras en un supermercado con solo 20 € en el bolsillo. Quieres fruta, pan, leche y quizá un capricho. Pero al añadir productos a la cesta, te das cuenta de que no puedes permitirte todo. Tienes que elegir. Ese dilema cotidiano es la escasez en acción.
La escasez es el problema económico fundamental: las personas tienen deseos ilimitados, pero los recursos disponibles (dinero, materias primas y, por supuesto, tiempo) son limitados. Debido a este desequilibrio, cada decisión implica renuncias. La escasez no trata solo de riqueza o pobreza; moldea la psicología de los mercados y las inversiones, y comprenderla puede darte una ventaja clara al tomar decisiones.
¿Qué es la escasez? Puntos clave
En economía, la escasez se define como la falta de recursos suficientes frente a deseos teóricamente infinitos. De forma sencilla: cualquier recurso cuyo consumo tenga un coste distinto de cero es escaso en algún grado.
La escasez obliga a decidir cómo asignar recursos para cubrir necesidades básicas y, cuando es posible, otros deseos adicionales.
- Recursos limitados frente a deseos ilimitados.
- Base de la oferta y la demanda, influyendo en los precios.
- Afecta a todos, no solo a quienes tienen menos recursos.
- Obliga a personas, empresas y gobiernos a decidir cómo asignar recursos.
- Toda decisión implica un coste de oportunidad: lo que se deja de elegir.
La base económica de la escasez
En 1932, el economista Lionel Robbins definió la economía como el estudio del comportamiento humano en relación con fines ilimitados y medios escasos con usos alternativos. Los recursos son finitos y las elecciones inevitables.
La escasez está directamente ligada a la oferta y la demanda. Si algo es escaso y la demanda se mantiene alta, el precio suele subir. Esto ocurre en cualquier contexto: desde un estudiante gestionando su tiempo, hasta un gobierno asignando presupuestos sanitarios.
Tipos de escasez
Los economistas distinguen tres tipos principales:
Escasez absoluta: Recursos finitos que no pueden reponerse, como el petróleo, minerales raros o el suelo urbano.
Escasez relativa: Recursos abundantes en general, pero limitados por ubicación o distribución, como el agua potable o el suelo en grandes ciudades.
Escasez artificial: Creada por el ser humano. Marcas de lujo limitan producción para aumentar exclusividad; entradas de conciertos mantienen oferta limitada pese a poder ampliarse.
Ejemplos históricos y actuales
- Mercado inmobiliario: Ciudades como Londres o Nueva York muestran escasez relativa con precios elevados.
- Entradas para conciertos: La escasez genera urgencia y subidas de precio.
- Criptomonedas: La reducción de oferta, como la quema de comisiones en Ethereum, puede aumentar el valor con demanda constante.
Las tres causas de la escasez
- Escasez inducida por la demanda: Cuando la demanda supera a la oferta.
- Escasez inducida por la oferta: Cuando factores externos reducen la disponibilidad.
- Escasez estructural: Acceso desigual a recursos por razones políticas o económicas.
La psicología de la escasez
La escasez aumenta el valor percibido y alimenta el FOMO (miedo a quedarse fuera). Estrategias como ediciones limitadas o contadores de tiempo aprovechan este efecto psicológico, influyendo en decisiones rápidas y, a veces, irracionales.
Escasez en la economía
La escasez económica aparece cuando la cantidad deseada supera la disponible, elevando el precio. Bitcoin, con un suministro máximo limitado, es un ejemplo claro: a medida que escasea, su valor potencial aumenta.
Escasez vs. escasez temporal (shortage)
La escasez es estructural y difícil de resolver; un shortage es temporal y suele corregirse ajustando oferta y demanda. Esa es la diferencia clave entre ambos conceptos.
Vivir con escasez: conclusión
La escasez es la base de la economía porque obliga a decidir cómo usar recursos limitados. Afecta a precios, mercados y comportamientos. Aunque no puede eliminarse, puede gestionarse mediante innovación, comercio e información. En última instancia, la escasez nos recuerda que el valor nace de los límites y que cada elección cuenta.
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