Cada movimiento en Ethereum (enviar crypto, mintear un NFT, usar una dapp) tiene un coste. Ese coste se llama gas. No es solo una comisión: es el “combustible” que mantiene la red funcionando.
Entender el gas no solo te ayuda a usar Ethereum, te ayuda a usarlo mejor. Puedes elegir el momento, evitar horas de congestión y reducir costes. Aquí te lo explicamos de forma simple y práctica.
¿Qué son las comisiones de gas en Ethereum?
Empecemos por lo básico: las comisiones de gas son el precio de usar la red de Ethereum. Cada vez que haces algo (como enviar ETH o intercambiar tokens), le pides a la red que ejecute trabajo computacional. Ese trabajo consume recursos, y el gas es lo que pagas para que suceda.
Estas comisiones cumplen tres funciones clave:
- Compensan a los validadores por su trabajo
- Protegen la red contra el spam y ataques de saturación
- Priorizan transacciones cuando la red está llena
Cuando hay mucha actividad, las comisiones suben porque los usuarios compiten por un espacio limitado en los bloques. Piensa en Ethereum como una autopista en hora punta: más tráfico = peajes más caros.
Cómo funcionan las comisiones de gas en Ethereum
Toda comisión de gas se resume en una fórmula simple:
Comisión total = (tarifa base + tarifa de prioridad) × límite de gas
Vamos por partes:
- Tarifa base (base fee): el coste mínimo para que tu transacción entre en un bloque. Sube cuando la red está saturada y se quema (se destruye), ayudando a reducir la oferta de ETH.
- Tarifa de prioridad (priority fee / tip): un extra que añades para acelerar (como dar propina para que te atiendan antes).
- Límite de gas (gas limit): la cantidad de “trabajo” que necesita tu operación. Acciones más complejas requieren más gas.
Otro punto importante: el gas se mide en Gwei, donde 1 Gwei = 0,000000001 ETH.
Un swap típico puede usar 30.000 unidades de gas. Si la tarifa base está en 25 Gwei y añades una propina de 5 Gwei, tu coste sería:
(25 + 5) × 30.000 = 900.000 Gwei = 0,0009 ETH
Si ETH vale 2.500 $, esa transacción costaría 2,25 $.
Por qué fluctúan las comisiones de gas
El gas se mueve al ritmo de la red. Cuando baja la demanda, bajan las comisiones. Cuando sube la actividad, se disparan.
Eventos grandes como lanzamientos de tokens, mint de NFTs o subidas de mercado suelen congestionar la red. Más usuarios = más competencia por espacio. Ahí sube la tarifa base (recuerda la fórmula).
La tarifa base se ajusta con cada bloque (aprox. cada 15 segundos). Sube si los bloques están por encima de un 50% de capacidad y baja si están por debajo.
También influye el tipo de transacción:
- Un envío simple de ETH usa aprox. 21.000 unidades de gas
- Una llamada compleja a un smart contract puede rondar ±200.000
- Un swap en Uniswap suele costar 3–5x más que una transferencia simple
Y ojo: aunque el gas en Gwei sea estable, si sube el precio de ETH, la comisión sube en euros/dólares.
Tip rápido: revisa un gas tracker antes de mover fondos. Esperar unos minutos puede ahorrarte bastante.
Cómo consultar el gas en tiempo real
Los usuarios activos miran el gas como si fueran gráficos de trading. Estas herramientas te dan visibilidad en tiempo real:
Gas tracker de Etherscan (más analítico)
Etherscan muestra tarifas actuales, históricos, medias/picos y “ventanas” más baratas para operar.
Rabby Wallet (alertas y experiencia friendly)
Rabby incluye monitorización integrada y funciones como “Gas Top Up”, además de avisos cuando hay buenas condiciones.
MetaMask (todo dentro del wallet)
MetaMask muestra opciones de gas (Bajo, Mercado, Agresivo) y el equivalente en fiat antes de confirmar.
La mayoría de trackers muestran “lento / estándar / rápido” para equilibrar coste y velocidad.
También hay patrones semanales: suele ser más barato los fines de semana y, si no tienes prisa, a menudo sale mejor en horas de baja actividad (por ejemplo, madrugada en EE. UU.).
Gas antes y después de The Merge
Ethereum ha tenido upgrades importantes que cambiaron cómo funcionan las comisiones, aunque no siempre bajaron el precio.
En 2021, el London Hard Fork introdujo EIP-1559, pasando de subastas caóticas a un modelo más predecible: tarifa base + propina. Hizo las estimaciones más estables, pero no necesariamente más baratas.
En 2022 llegó The Merge, cambiando a proof-of-stake. Reducjo consumo energético y mejoró eficiencia, pero no bajó el gas de golpe.
Lo importante es que The Merge dejó el terreno listo para mejoras futuras (rollups, sharding) que sí apuntan a reducciones reales a escala.
Cómo reducir las comisiones de gas
Bajar gas no es suerte: es estrategia. Opciones prácticas:
1) Usa Layer 2
Arbitrum, Optimism y Base suelen ser la mayor palanca: a veces 90–95% más barato que mainnet. Un swap de 50 $ en mainnet puede costar 2–5 $ en L2 (o menos).
2) Simula antes de enviar
Herramientas como Tenderly o DeFi Saver permiten probar transacciones complejas y evitar fallos (que igual queman gas).
3) Elige el momento
Consulta trackers y evita congestión. Si no es urgente, espera.
4) Agrupa acciones
Algunos protocolos permiten “batching”: varias acciones en una sola transacción, pagando una base fee en vez de varias.
Layer 2 que recortan el gas
Las Layer 2 son el camino de escalado de Ethereum. Procesan miles de transacciones fuera de la cadena y luego las “asientan” en Ethereum, reduciendo costes y mejorando velocidad.
- Arbitrum: líder en TVL, swaps rápidos y comisiones muy bajas (a veces céntimos). Mucho DeFi ya está allí.
- Optimism: ahorros similares y un ecosistema en expansión, con incentivos a desarrolladores.
- Base: comisiones bajas + experiencia muy simple para principiantes, buena conexión con onramps fiat.
Esto funciona gracias a rollups, que agrupan muchas transacciones en una sola. Es como hacer carpool: todos comparten el coste del viaje.
¿Quién se queda las comisiones de gas?
Desde The Merge, Ethereum reparte las comisiones con una lógica clara:
- Los validadores ganan la tarifa de prioridad (propinas)
- La tarifa base se quema (se elimina del suministro)
Cuando la red está muy activa, se quema más ETH, lo que puede reducir oferta y, en teoría, apoyar el valor de ETH a largo plazo.
¿Bajarán algún día las comisiones de Ethereum?
La hoja de ruta de Ethereum apunta a recortes importantes, pero requieren tiempo.
Proto-Danksharding (EIP-4844) es uno de los pasos más relevantes: reduce costes de Layer 2 10–100x al crear espacio específico para datos de rollups. Es probablemente el próximo gran salto hacia comisiones mucho más bajas.
A más largo plazo, Danksharding completo ampliará la capacidad de Ethereum, acercando la idea de transacciones sub-centavo en Layer 2 sin sacrificar seguridad ni descentralización.
La visión: mainnet como capa de liquidación ultra segura y Layer 2 como capa de uso diario.
Comparativa: Ethereum vs otras cadenas
Distintas redes equilibran coste, seguridad y descentralización de formas diferentes.
Solana vs Ethereum
Solana ofrece comisiones casi cero y alto rendimiento, pero con trade-offs: requisitos de hardware más altos y episodios de caídas de red. Ethereum prioriza seguridad y descentralización, y escala a través de L2.
Binance Smart Chain vs Ethereum
BSC suele ser barata (0,10–0,50 $), pero sacrifica descentralización al depender de menos validadores y una infraestructura más centralizada. Ethereum mantiene un enfoque más descentralizado y compite en coste vía L2.
Avalanche vs Ethereum
Avalanche combina rendimiento con comisiones moderadas (0,50–2,00 $) y buena seguridad, aunque su ecosistema suele ser más pequeño que el de Ethereum. Ethereum mantiene su ventaja por red, liquidez y DeFi, reforzada por L2.
Conclusión
Entender el gas en Ethereum te da control: pagas menos, evitas errores y usas la red de forma más eficiente. Aunque las comisiones fluctúan, el timing, las Layer 2 y las próximas mejoras abren el camino a transacciones más rápidas y baratas.
Ethereum sigue priorizando seguridad y descentralización, y su hoja de ruta de escalado refleja un equilibrio cuidadoso entre innovación y accesibilidad, clave para la adopción masiva y el uso cotidiano.
This article is for general information purposes only and is not intended to constitute legal, financial or other professional advice or a recommendation of any kind whatsoever and should not be relied upon or treated as a substitute for specific advice relevant to particular circumstances. We make no warranties, representations or undertakings about any of the content of this article (including, without limitation, as to the quality, accuracy, completeness or fitness for any particular purpose of such content), or any content of any other material referred to or accessed by hyperlinks through this article. We make no representations, warranties or guarantees, whether express or implied, that the content on our site is accurate, complete or up-to-date.

