Muchos inversores han generado grandes beneficios en los mercados bursátiles. Sin embargo, en los últimos años ha surgido una nueva clase de activo: las criptomonedas, que además han sido el activo con mejor rendimiento de la última década. Aunque los inversores más conservadores se han mantenido al margen, cada vez más personas han incorporado criptoactivos a sus carteras.
En este artículo analizamos las diferencias entre criptomonedas y acciones. Entender qué es cada activo y cómo funciona es fundamental antes de invertir y buscar rentabilidad.
¿Qué son las acciones?
Las acciones, también conocidas como participaciones o equity, son instrumentos financieros emitidos por empresas que representan un porcentaje de propiedad de la compañía. Estos “certificados de propiedad” otorgan al titular derechos económicos, como dividendos, en función del rendimiento empresarial.
Las acciones conllevan un equilibrio entre riesgo y beneficio. Si la empresa tiene un mal año, el precio de la acción puede caer; si obtiene buenos resultados, su valor aumenta. Los beneficios y pérdidas se reflejan directamente en el precio.
Desde un punto de vista legal, las acciones se consideran valores financieros y se utilizan para captar capital. Se negocian en bolsas reguladas de todo el mundo, como el NASDAQ o la Bolsa de Nueva York (NYSE).
¿Qué son las criptomonedas?
Las criptomonedas son activos digitales nativos de redes blockchain. La primera, lanzada en 2009, fue Bitcoin, creada como un sistema alternativo de dinero que permite enviar y almacenar valor sin intermediarios.
Con la llegada de Ethereum y otras plataformas, las criptomonedas ampliaron sus casos de uso más allá de los pagos. Hoy existen más de 20.000 criptomonedas, desde tokens de utilidad y gobernanza hasta memecoins.
La tecnología blockchain registra todas las transacciones en un libro público e inmutable y utiliza criptografía para garantizar la seguridad de la red.
Las criptomonedas pueden intercambiarse en:
- Plataformas peer-to-peer
- Exchanges descentralizados
- Exchanges centralizados, gestionados por empresas sujetas a regulación
A nivel global, suelen considerarse “commodities digitales”, aunque la regulación aún está en desarrollo en muchos países.
¿Hay que pagar impuestos por las criptomonedas?
Sí. Al igual que con cualquier inversión, los beneficios obtenidos con criptomonedas suelen estar sujetos a impuestos. Cada país tiene sus propias normas fiscales, y es responsabilidad del inversor conocerlas y cumplirlas.
Diferencias clave entre criptomonedas y acciones
Propiedad
Las acciones otorgan derechos de propiedad sobre una empresa. Las criptomonedas, por lo general, no representan propiedad empresarial, aunque algunas ofrecen derechos de gobernanza para votar decisiones del protocolo.
Riesgo y rentabilidad
El mercado cripto es mucho más volátil que el bursátil, lo que implica mayores riesgos y posibles recompensas. Históricamente, las criptomonedas han mostrado retornos muy superiores, aunque con fuertes oscilaciones.
Liquidez
Las acciones suelen tener alta liquidez. En cripto, la liquidez depende del tamaño del activo y del exchange; Bitcoin y Ethereum son altamente líquidos, mientras que proyectos pequeños pueden no serlo.
Regulación
Los mercados de acciones están fuertemente regulados. Las criptomonedas aún se encuentran en proceso de regulación, aunque muchos exchanges centralizados ya cumplen normativas locales.
Motivos de inversión
Además de la rentabilidad, las acciones pueden atraer a inversores por los valores o iniciativas de la empresa. En cripto, otros factores influyen, como:
- Participar en el ecosistema blockchain y dApps
- Apostar por la descentralización
- Usar un sistema alternativo de transferencia de valor
- Apoyar proyectos tecnológicos innovadores
Conclusión
Las acciones son un activo más tradicional y regulado, mientras que las criptomonedas ofrecen un perfil de mayor riesgo y mayor potencial de rentabilidad. Ambas opciones pueden convivir en una cartera bien diversificada, siempre que el inversor comprenda sus diferencias y objetivos.
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