La criptografía es el proceso de convertir mensajes en texto ilegible para que solo el destinatario previsto pueda leerlos. Es responsable de la seguridad, el anonimato y las transacciones trustless (sin intermediarios) de las monedas digitales, todo ello sin necesidad de una institución financiera.
Podemos definir la criptografía como el estudio de métodos para intercambiar información sensible a través de un canal inseguro de tal forma que solo las partes autorizadas puedan acceder a ella. En el contexto de las criptomonedas, esto implica el intercambio de propiedad de activos digitales o la transferencia de valor mediante la firma de mensajes digitales.
Un poco de historia
La criptografía se remonta a la época en la que las personas comenzaron a intercambiar mensajes más allá de las conversaciones cara a cara, por ejemplo, mediante cartas escritas. El primer uso conocido de la criptografía se sitúa en Egipto, hace unos 2.000 años, durante el reinado del faraón Tutmosis III. Otro ejemplo histórico es Julio César, quien utilizaba un cifrado simple para comunicarse con sus generales.
El propósito de la criptografía en las criptomonedas
Una criptomoneda basada en blockchain necesita algún tipo de cifrado para proteger su suministro monetario frente a hackers o software malicioso. Además, permite la transferencia anónima de fondos entre personas sin requerir una tercera parte de confianza, como un banco o una institución gubernamental. Las criptomonedas están completamente fundamentadas en principios criptográficos.
En comparación con las transferencias de efectivo, las criptomonedas incorporan una capa adicional de seguridad integrada en la blockchain: la criptografía. Su función es validar transacciones y evitar accesos no autorizados al libro mayor, manteniendo la información dentro de un archivo digital al que solo pueden acceder las personas autorizadas. Es similar a una caja fuerte física, pero sin una clave privada o contraseña no existe forma alguna de acceder a ella.
Uso de la criptografía en las criptomonedas
La criptografía se utiliza en varios componentes del modelo de seguridad de Bitcoin y de otras criptomonedas.
Las direcciones de Bitcoin, empleadas para enviar y recibir fondos en la blockchain, disponen de una clave pública y una clave privada. Solo el propietario de la clave privada puede gastar los fondos enviados a esa dirección, y cualquiera puede enviar fondos utilizando la clave pública.
Cada vez que envías o recibes bitcoins, la transacción se firma con una firma digital creada a partir de tu clave privada. Dado que no compartes tu clave privada con el receptor, este puede verificar la validez de la firma utilizando tu clave pública. El proceso es completamente anónimo y no requiere información personal, aunque existen métodos para vincular transacciones con identidades.
Las criptomonedas utilizan criptografía de clave pública para demostrar la propiedad de direcciones y transacciones. Esto se logra mediante una firma digital, generada con la clave privada del remitente y adjuntada a cada transacción. Como solo el propietario de la clave privada puede crear esa firma, se garantiza de forma muy sólida que nadie más puede gastar los fondos sin autorización.
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